Pascua, inocentes y celulares.

 

 

 

He estado con una gripe rara algunos días, creo que es un virus. Como quería que pase rápido, decidí descansar bastante. He reflexionado sobre muchas cosas en ese tiempo, además no sé si sea el tan hablado mercurio retrógrado en todos lados jaja. Pero la verdad me cuesta mucho estar contenta y siento que a mi al rededor se esparce este sentimiento como veneno.

Llevo meses con un problema de pulgón en las plantas de mi jardín.  Una vez en un documental de permacultura decían que lo que creemos que es un plaga, en realidad es parte de un ciclo de la naturaleza, que en realidad debían dejarse en paz, pues si no era un monocultivo, no había de qué preocuparse. Pero este pulgón estaba en todas mis plantas y yo no ando con monocultivos.

Luchaba cada semana con el pulgón y regresaba, luchaba lentamente y con paciencia, pues me negaba a poner químicos fuertes para matarlos. Durante todo ese tiempo me rondaba el recuerdo de que las plagas debían dejarse, porque en parte seguramente eran el alimento de algo más. Yo además de esto ya sabía que las mariquitas son las que se comen el pulgón.

Esperaba ver alguna rondando en algún lado, pero no venía ninguna y me desesperaba de ver el pulgón crecer. Hasta que un día decidí que dejaría “Que sea lo que tenga que ser”. No lucharía más con el pulgón cada semana.

El día lunes me di cuenta que necesitaba lavar ropa, la lavandería está junto a mi jardín. Me encontraba en la tarea de lavar y muy sumida en todos mis pensamientos y reflexiones, cuando de pronto se posó en la pared frente a mí una mariquita de color negro con puntitos amarillos.

No sé si vino a salvar el jardín, y ojalá  que así sea para que este mensaje tenga algún sentido. Sino igual quedará en la ficción para creer en que las cosas son parte de un ciclo.

Pensaba mucho en estas tristezas como imposibles de explicar y que no tienen nada que ver con lo que te rodea, aunque a veces está todo conectado con lo que te rodea, pero no lo sientes así. ¿Cómo? Bueno recuerdo que una vez hablaba con una amiga que me decía que sus padres le dijeron que no se podía poner triste porque era pobre, no era un lujo que podía darse. Le decía que en cambio toda mi vida el sentir era que porque tenía “todo” no me podía deprimir.

Ambas reflexionábamos sobre la importancia de un espacio a la tristeza, porque de todos modos esas cosas que niegas, eventualmente salen de otro modo. Porque nada desaparece, simplemente se transforma.

Luego hace unos 2 o 3 días hablaba con una chica que es un año menor a mí, y le escuchaba este discurso amargo por el que he pasado yo también y tengo al menos unas 4 amigas que también lo repasan como si de pronto intentáramos salir de un laberinto. Es como esta generación que no tiene tiempo de parar, no tiene tiempo de parar a conversar y quererse un momento.

Desglosamos varios puntos, esta incapacidad de las personas de mantener la atención demasiado tiempo. De convertirnos en especie de máquina imparable, que no tiene tiempo para los sentimientos y que las relaciones terminan usualmente en cuestiones meramente físicas. Hablábamos de esta máquina imparable de querer construir una gloria que nunca llega. Le decía que alguna vez había visto en un stand up que estamos tan acostumbrados a que en las redes todo pasa tan rápido que por mas de que tengamos el paraíso en frente, no lo tomaríamos porque siempre estamos esperando “The next best thing”. No nos comprometemos con nada y no queremos dar una respuesta clara, y decidir porque hay una posibilidad imaginaria de que algo mejor podría llegar. Así podríamos estar esperando eternamente o hasta que un carro nos atropelle, o entren al trabajo o a la escuela a dar balazos o nos de un tumor en el cerebro…

Pensaba igual en las balanzas, no es el conformarse tampoco y tampoco es ir por un camino que no queremos ir sólo por miedo a la soledad.

Regresando a las ficciones y esoterismos, un día una amiga me leía mi fortuna en el tarot, me decía cosas que no eran mucho secreto “Trabajas mucho y se ve que eventualmente irás creciendo cada vez más en lo que haces”. En broma otra amiga que estaba ahí le dijo “pero dile cómo le va a ir en el amor”. Yo venía de escribir “Amor un acto de anarquía”, por la amargura del discurso anterior. En mi fortuna siguió apareciendo trabajo y finalmente una carta que decía que me sentiría muy sola dentro de ese proceso.

Cuando me enfermé me vi una serie en Netflix que se llama Please Like Me, me la había recomendado hace mucho tiempo un amigo, pero no me había animado a verla. Me pareció muy buena la forma en que se plantea la depresión. La madre del personaje principal intenta durante varias ocasiones en la serie suicidarse. Su vida en teoría está muy bien, más allá de un divorcio que ocurrió muchísimo antes. Su ex esposo, e hijo, su familia y sus amigos siempre estaban generando momentos alegres a su alrededor. Ella durante la serie se ve bastante contenta, aunque melancólica y con episodios de euforia. En general se siente esta atmósfera de “¿porqué te quieres suicidar, si no te falta nada?”, y ella explica que no es que tenga ningún resentimiento en particular y que ama a su hijo, que no lo hace para llamar la atención de nadie, que simplemente hay momentos en que de pronto piensa que las personas estarían mejor sin ella o que no le hace falta al mundo.

Me gusta eso porque siento que hay momentos en que me siento enormemente triste y no puedo explicar porqué. Me gusta intentar explicarme porqué, ya que de ese modo es más fácil recuperarse. Es obvio que este post terminará con algún mensaje alentador, pero quiero parar aquí a decir que hay días en que la vida es una mierda. No hay ni razón, pero no te dan ganas de salir de la cama, y hay días en que no puedes parar de llorar. Hay días que todo te hace ruido y a veces esos días se transforman en semanas, y luego en meses. No estás loca o loco, pasa, existe. Hay momentos que todo parece maravilloso a tu alrededor y sólo sientes que el mundo estaría mejor si desapareces. Hay momentos en que todo está yendo fatal y te sientes fatal y aunque quieres mantenerte positivo, simplemente sientes que se te va a caer todo. Hay momentos en que pareciera que nada estuviera pasando y a veces esos son los peores momentos si creciste en estos tiempos. Estoy contigo, existe. Esa pena que incluso me he dado cuenta que a muchos les da vergüenza contar, pero una vez que escuchan a alguien más que pasa por eso, lo cuentan.

Detesto todas esas vainas hippies que te dicen que respires y que estés en el presente y que te conectes con el universo. A ver, bacán tu consejo, pero a veces sólo quiero estar en un hueco muy oscuro y comer chocolate para pasar el tiempo. No me molestan en sí los mensajes positivos y esperanzadores, sino esta filosofía constante de que tenemos que estar felices todo el maldito tiempo y que la gente se siente presionada todo el tiempo porque no se siente feliz y eufórico cada cinco segundos, entonces tal vez resulta que su vida está toda mal, tal vez resulta que lo que tiene en ese momento no es suficiente, o peor sentir que todo es suficiente, menos tú. Existen esos días y de verdad no creo que nadie esté exento de tenerlos. Luego esos días pasan, pero hay que tratar de ver qué los ocasiona.

Conecto esto con el mundo en el que vivimos en que en la redes, siempre estamos lindos y eufóricos y pasándola genial. Con nuestras mejores sonrisas, tenemos la mejor relación amorosa, los mejores amigos, los mejores viajes, la mejor vida, no hay aventura como la nuestra. O siempre estamos esperando “the next best thing”.

Ayer hablaba con una amiga que no veo hace mucho tiempo, pero siempre la veo pendiente de mis redes. Ella me felicitaba y me decía que se veía que me iba súper bien, que al menos según instagram todo estaba bien. Le decía algo que yo pensé que estaba súper claro para mis amigos que, yo uso mis redes para vender lo que hago, y tal vez no parece, pero tengo muchos muchos días grises que no sé para dónde voy. De hecho gran parte de mi tiempo me siento como una completa fracasada y me gusta hacer bromas al respecto.

Pero usualmente yo no pongo mucho de mi vida extremadamente personal en redes. Lo dejo usualmente para conversaciones más intimas, con gente muy querida, y que me daba cuenta que ya hace mucho tiempo no tenía contacto de ese tipo. Más tiempo estaba pasando en el mundo ficticio, que vende lo que hago.

Pensaba en que no te conformes, pero si hay una persona o un grupo de personas que te hace sentir más en el mundo real, con las que puedes cultivar relaciones. Con las que tienes ganas de ir a explorar, con las que tienes ganas de pasar horas conversando y no sólo ver sus historias o sus fotos y conocer la capa más de afuera. Hay momentos en que la vida apesta mucho, y no se arregla con una frase motivaciones en un fondo de montañas diciéndote que respires. En esos momentos es bueno tener formas de volverte a conectar.

Yo creo que se arregla construyendo afectos, no como apegos, ni posesiones, ni como trofeos.

“ES QUE TENGO LAS MEJORES AMIGAS DEL UNIVERSO” No… son bastante buenas, pero son humanas, y construimos afectos y aprendemos las unas de las otras. Creo que se arregla construyendo realidades, suena cliché pero bajando las pantallas de los celulares, y sí sobre eso RESPIRA y sí sobre eso vive en el presente. No estés viviendo en qué harás mañana, la semana que viene o a fin de mes para poder postearlo en redes. Hay que saber la diferencia entre hasta dónde eres un personaje y hasta donde eres una realidad.

Prefiero mil veces los amigos que saben que odio el choclito dulce, o que puedo recordar sus cumpleaños o que les puedo preguntar qué harían en la 4ta dimensión, esos que justo en el momento en que piensas que el mundo estaría mejor sin ti, te escriben que vayan a comer papitas. Ahora, algo en lo que también creo es en no depender de los demás pues nadie te puede sacar de esas sombras, sólo tú puedes salir de ahí, hay personas que te pueden ayudar sólo estando a tu al rededor, pero la verdad es que uno tiene que salir solo. Pues lo cierto es que nadie a tu al rededor es tuyo o es eterno.

Luego, también creo que se arregla con algo que mi madre siempre dice “Busca el reino de Dios y lo demás se dará por añadidura”. Pues algo en general que me sirvió mucho y aunque soy bastante workaholic, es esa frase. En mi familia somos ateos, pero esta frase me la suele decir mi madre. Pues en mi caso y creo que en el de muchos es que hay que tener claro de a dónde vamos con lo que hacemos. No puedes hacer NADA por tener “reconocimiento” por ser “famoso” por ser “rico”, porque el momento que esas cosas no se den, te vas a devastar. Te vas a desmoronar, te vas a comparar constantemente.

Yo hago lo que hago porque me gusta, porque hace no tanto tiempo finalmente decidí que no me podía morir sin tener algo conmigo jaja. Me gusta dibujar, me gusta hacer cosas lindas. Me gusta hacer esas cosas que en medio de todo lo gris, lo agarres y suspires y RESPIRES. Pongo amor en lo que hago, para que alguien le llegue un poco de eso. Si lo hiciera por “la fama” o “el dinero” en serio ya me habría suicidado.

Ahora si se busca el reino de dios, lo demás se dará por añadidura, no soltar lo que hago y la fe que trato de tener en mis dibujitos, en mis ideas, es lo que eventualmente me ha llevado por caminos muy lindos. Luego lo que “se da por añadidura”.

Cuesta no soltarse, cuesta mantenerse enamorado de uno mismo, cuesta como toda relación. Pero si es lo que te apasiona, lo demás llegará por añadidura. Los cambios son lentos y los resultados a veces no los vas a ver sino muchos años después. No es un click en internet el cambio.

Trata de no ser un imbécil, trata de no ser un personaje, reconoce qué personajes eres frente a distintas personas, y si realmente crees que el universo que eres se reduce nada más a lo que posteas en una red social.

Piensa cuánto del sistema se mete dentro de tu vida y te obliga a querer ser una máquina para poder tener eventualmente en algún momento esa vida soñada donde te casas con Brad Pitt, Scarlett Johanson, Thor, un Alíen y tienen 4 hijos adoptados 3 de distintas partes del mundo y uno de un planeta no reconocido por la NASA, y un perro que quiere ser zebra. Cuando tu vida es eso que está pasando AHORA.

Entremos en las frases de superación con fondo de montañas o un bosque: El amor es un acto de anarquía, para y pregúntate si mañana me muero, estaba haciendo lo que quería? Si mañana te mueres, tienes amigos de verdad o sólo likes de gente que no sabes si está bien o mal. Haz la contra a eso que te quiere hacer un robot. Construye afectos de verdad, relaciones donde puedes confiar, donde no estés ansioso por pasar la página porque no haz aprendido a cómo abrir un universo.

A veces creo que sólo construimos soledades, no escuchamos y juzgamos rápido, acusamos de intolerantes a otros sin darnos cuenta que somos los más intolerantes ante todo. Creo de verdad que las tristezas van de construir soledades, de dejar de saber cómo reírnos o ser vulnerables frente a otro, de cuando ponemos al último nuestros sueños. Hay que dejar de construir soledades, y dejar de rompernos el corazón los unos a los otros. También aprender que las personas no son trofeos que tenemos que poseer hasta el fin de los tiempos y tampoco son vasitos desechables que simplemente botas y sigues.

Siempre estamos esperando eso mejor, esa vida que pago todos los días para algún día vivir, y se nos pasa la vida que sucede frente a nuestros ojos. A veces hay cosas feas y sí, no hay porqué conformarse, pero a veces llegan maravillas que se quieren quedar en tu mundo y no lo ves porque “ya viene esa mejor cosa que me espera siempre”. Luego tenemos tristezas inexplicables, porque no tenemos con quien hablar, o no tenemos alguien a quien contarle que se nos está partiendo el alma, porque nos pasamos construyendo muros y viviendo a través de nuestras pantallas.

Somos el resultado de la imposibilidad de esperar a que lleguen las mariquitas a comerse el pulgón del jardín. Hay que hacer la contra a ese monstruo que tenemos dentro. Un día a la vez, darle espacio a los procesos naturales y analizar de dónde vienen.

PD: Aclaro que no sé si esto tiene sentido para ustedes, y de seguro esto no es una verdad, sólo es algo que siento sobre el malestar que me doy cuenta que no es sólo mío. En caso de duda, póngase a bailar sus canciones preferidas.

Que tengan bonito día de los inocentes.

Sobre toda esta reflexión me encantó la propuesta de @caracolesdejardín de poner a disposición un fondo de pantalla o protector de pantalla para el celular con una ilustración, quise hacer lo mismo para regalarles y que lo disfruten (aunque acabo de decir que mejor le bajen al tiempo en el celular jajaja)
Sigan a Caracoles del Jardín que tiene un trabajo maravilloso que van a amar por mucho tiempo.
y si quieren escuchar el disco completo que es con el que me he subido el ánimo esta semana:

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